AUTORRETRATO EN BAJA RESOLUCIÓN
es posible vivir para siempre
en poemas escritos a medias
mientras corres de un trabajo a otro
llegas cansada
te miras al espejo
para afirmar que no estás muerta
el amarillo me sienta bien
te susurras
porque sabes lo importante
que es tratarse bonito
mirar a tu alrededor y considerar
tus incipientes canas
tus venas hinchadas
tu vestido atemporal
sonriendo para confirmar
que a veces no morimos
que es posible vivir por siempre
cuando presionas tu cuerpo
al de una persona amada
cuando te ríes con todos tus dientes
cuando caes en cuenta
de que nadie
jamás
volverá a decir que tu rostro es muy serio
ahora que tu ceño vive fruncido
entonces
abrazas a quien tienes
lo que tienes
y te duermes junto a la canción que amas
en el espacio que (des)ocupas
VIDA CREPUSCULAR TE HA LLAMADO
Sensible a la luz de la noche
te acomodas para espectar lo invisible,
entre los huecos del adobe vigilas
lo invariable del negro.
La vida crepuscular te ha llamado
y obedeces con la sabiduría
de quien sabe y afirma
lo que el humano y su ciencia no alcanzan.
Por ello conoces
lo que a ojo desnudo deviene enigma
abordas lo oculto
y eres lo oculto
pues tu mirada ha inventado
el asombro primigenio.
Los hombres que crearon el conocimiento
te admiran
y tú, humilde y no,
permaneces lejano solitario
guardando secretos que de revelarse
huirían de los iniciados.
Sensible a la luz de la noche
te acomodas elevando el espíritu
a un saber que privilegia
el carácter real de las cosas
y reflexionas sobre el hecho eterno:
la unidad indisoluble
de la búsqueda y la vista
de la noche y el misterio.
iii
HOGAR
Casa grande de paredes blancas en un pequeño pasaje de tierra
al centro del desierto volveré a escuchar tus gritos
y a dormirme junto a tus blablabla. tus siete teles encendidas,
tus cuatro radios cantando al unísono, tus doce pulmones respirando volverán a
perturbarme mientras leo y sonreiré hacia el costado izquierdo de mi rostro porque
será hermoso a pesar de todo.
Casa blanca de orejas grandes y cuello largo ¿dónde escondiste
la palabra para nombrar el acto de esparcir la mantequilla sobre el pan? ¿por qué la
mezclaste con la caricia y la ternura? no me confundas, casa mía, que yo voy
perdiendo palabras como se pierde la juventud y la experiencia.
Casa blanca de lengua viva y risa estruendosa tráeme esa caja
donde se juntan todos los rostros que he conocido y nuevamente cuéntame la
historia donde un recuerdo rehace el mundo
y los ojos se miran por primera vez como si desconocieran
que luego van a amarse.
ME AFLIJO
De mis charlas con los muertos
recupero mi gusto por el misterio.
La última certeza que me desvelan
es siempre una duda:
Si no tengo canción ni amor,
¿cómo, entonces, no he de afligirme, Hafiz?
¿Hasta cuándo jugaremos
a la pregunta retórica?
EN VILO
Hay vocablos
que dibujan bordes finísimos
y se acompañan
de pequeños sonidos
para generar inestabilidad
para sostenerte
mientras pendes de un hilo.
Cuando te olvidan
y arrojan al abismo
te acoge la espera
en el filo de la continuidad de los hechos
y quedas suspendida en el aire
con la preocupación
como único rostro
y así
juegas a las posibilidades
hilvanas
desfilas
perfilas
hilas
fino
firme
asentada
serena.

Valeria estudió Traducción inglés-español y Filosofía. Ejerce la primera. Ha desarrollado el oficio de enseñar inglés y traducir cuando es posible. También ha tomado buenas decisiones en la vida: se dedica a perseguir (o evadir) la lectura como único remedio al tedio y escribe en ocasiones.
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